Por: Celeste Pineda


El camino de Olvin Ferrera para convertirse en pintor, y eventualmente, en diseñador gráfico, estuvo lleno de ensayos, dolor y, finalmente, redención. A la edad de 18 años, Olvin dejó su natal Honduras para intentar entrar en los Estados Unidos cruzando México. Fue deportado hacia Guatemala antes de que, finalmente, regresara a México a trabajar en construcción para enviar dinero a su familia en Honduras.

Sin importar lo malo que ocurra en tu vida, siempre hay esperanza para más, para una vida mejor.

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