Redactado por: Andrea Daniela Mejía
Editado por: Ramón Romero


La magia que encuentro en tu música no la encuentro en ninguna otra, cada canción cada mensaje, cada melodía, me recuerda que el mundo es un lugar injusto pero bello, como decís en La Maza: “Si no creyera en la balanza, en la razón del equilibrio, si no creyera en el delirio, si no creyera en la esperanza…” Te debés estar preguntando cómo es que yo, una chava de 19 años, sabe de tu música trova de 1967, música que es poesía con melodía. La respuesta es mi papá. Mi papá es el hombre de mi vida, y no hay nada que me recuerde más a él que tu música y oírlo cantarla, eso me llena. Por alguna razón cuando escucho “Canción del Elegido” siento que la escribiste para él; mi papá no es “un ser común” tiene esa manera de pensar diferente la mayoría pero muy parecida a la nuestra. Pero Silvio, aunque me guste tanto tu música en alguna parte de mi vida la voy a llegar a odiar; cuando mi papá pase a un lugar mejor ¿Cómo voy a hacer yo para escucharte sin llorar? Y también al escuchar tu música ¿Cómo hago yo para cambiar el mundo y hacerlo un lugar mejor?

Silvio, tu música invade mi casa desde que tengo memoria. Cada tarde, a la hora del café, los sábados, ahí están tus canciones. Me acuerdo que desde muy chiquitas mi hermana y yo cantábamos tus canciones, obviamente en aquel entonces no sabíamos realmente lo que significaban. Ahora que por lo menos yo sé que significan, me enamoré más; espero que mi hermana ya vaya comprendiendo el significado, para que se enamore tanto como yo. Ahora me doy cuenta de porque mi papá se mete tanto a rollo cantando tus canciones. Sí, cierra los ojos y todo. Es que sos un genio Silvio: tu manera sutil de declarar amor, de describir a una mujer, de representar el desamor y el amor ¡Ay, el amor! y sobre todo de pedir paz para el mundo.

No puede olvidar mencionar que también sos parte de la larga historia de amor de mis papás; una historia de 27 años y que sé que todavía da para más. Mi papá como el “hopless romantic” que es, le recitaba tus canciones a mi mamá e incluso ella lo acompañaba a cantar algunas. Me acuerdo muy bien de una noche en la que toda la casa estaba en silencio y lo único que sonaba eran tus temas, cantados por dos enamorados de la vida y de tus canciones.

Foto de mis papás cuando eran novios.

Ojalá tu música llegara a todas las personas, ojalá el mundo entero te escuchara; la gente tendría una manera diferente de pensar y de ver la vida. Tu música es mi refugio, me ayuda a encontrarme cuando siento que el mundo me está consumiendo. Y una cosa te puedo prometer: No voy a dejar que nada te borre de pronto, ni una luz cegadora, ni un disparo de nieve. Mientras yo tenga vida, tu música siempre será mi fiel compañía y no permitiré que el mundo se olvide de vos.

P.D. Acá te dejo un video de corto de mi papá y yo disfrutando de tu música.


Nota de la Directora Editorial: Es importante hacerte saber que la mayoría de los artículos son redactados por los estudiantes que cursan la materia de “Redacción para medios”, por lo que encontrarás muy posiblemente en su composición, errores de todo tipo.
La exposición de dichos errores es parte también de la experiencia de los muchachos, por lo que de antemano, te pido los dispensés; en su momento serán corregidos por tu servidora como parte de su evaluación. ¡Muchas gracias por leer!