Redactado por: Eduardo Arteaga


En el fitness existe un universo de torrentes indomables que ambicionan ser conquistados. Entre ellos el desafío de construir una mente inquebrantable, gobernar el cuerpo humano y preservar la salud en busca de una longeva subsistencia. Si ya decidiste entraren esta disciplina, te voy ahorrar el tiempo recordándote algo. El fitness no respeta a personas frágiles, no tolera a personas de ánimo inestable y destruye a los que no son consistentes. En este artículo, te comparto tres consejos que te ayudarán a vencer el talón de Aquiles de esta disciplina.

Debido a que el alma involucra tres partes (la mente, la voluntad y emociones), nos vemos obligados a pensar, tener sentimientos y tomar decisiones. Al ser esta esfera un campo de batalla interminable entre el hacer y el no hacer; mi primer consejo es que afiles tu alma. Hacer más de lo que se te exige es un buen ejercicio para comenzar; si te piden veinte lagartijas, fuerza tu voluntad a hacer veinticinco; si sentí que debes para aguanta un par de segundos más; yo aprendí hacerlo. En sexto grado llegue a pensar 200 libras y sin exagerar llegue a encontrarme en la peor situación de mi vida: Ninguna chica me paraba bola. Luego con mucho esfuerzo, tiempo y sacrificio, convertí mis miedos y limitaciones una escalera hacia el triunfo. En esto consiste afilar el alma. Segundo consejo: Comprométete con lo que haces.


Gobernar el cuerpo humano requiere mucho tiempo, sacrificio y convicción; así que si has encontrado las razones correctas para comprometerte con tus objetivos, confía en ellas. Verme en el espejo, y no tener esos cuadritos que tanto deseaba (aclaro todavía no los tengo) fue una de las razones que me llevo a bajar de peso. Las burlas y humillaciones, aunque en cierto sentido me lastimaban me impulsaron a tomar la decisión de convertirme en una nueva persona. Por estas razones ni los sufrimientos, exigencias o dolores del entrenamiento pudieron detenerme. Claro está; si me hubiera propuesto a cumplir mis metas como una simple ciencia, no llevándola a la práctica, probablemente ya estaría muerto. Vamos no te desanimes, afila tu alma y has que el entrenamiento sea el mejor platillo de tus días. Esta es la mejor forma para desarrollar una musculatura a prueba de balas.

Tercer consejo: Nunca olvides por que comenzaste. En esta vida todos hemos comenzado algo e inexplicablemente al poco tiempo lo abandonamos. ¿A qué se debe? ¡Olvidar la razón por la cual comenzamos! Esta es la causa por la cual grandes talento han vuelto al polvo sin haber alcanzado sus objetivos; talvez no se dieron cuenta que todo se desgastaba; bíceps, glúteos, el cerebro y la vida. ¡Por favor! Cuida el estilo de vida tuyo y el de tu familia. Has ejercicio, come bien y planifican; cuida de lo que realmente es tuyo; ¡tu cuerpo! ¿Esto coincide con tu situación? Recuerda dónde y que quieres lograr y cúmplelo. Para finalizar te doy mi regla de oro: Apunta, corre, levanta pesado y apunta a ser el mejor; pruébale al mundo que puedes destruir el desánimo, vencer la oposición, tocar fondo y no volver al mismo lugar. Sin una visión jamás podrás subsistir ante estos torrentes indomables. Moraleja: ¿Conquistarás el fitness o dejarás que sus caudales te destruyan? Tu decisión está en la vida y el tiempo. Recuerda; intentes lo que sea, en esta tierra “siempre” serás una luz de bengala que lucha contra el tiempo de su extinción. ¡Destella el mejor show de luces que la galaxia haya presenciado en su existencia! No cambies un glorioso presente por satisfacer un mediocre placer momentáneo. ¡Triunfa ahora o no lo hagas nunca!

Aquí un video motivacional:


Nota de la Directora Editorial: Es importante hacerte saber que la mayoría de los artículos son redactados por los estudiantes que cursan la materia de “Redacción para medios”, por lo que encontrarás muy posiblemente en su composición, errores de todo tipo.
La exposición de dichos errores es parte también de la experiencia de los muchachos, por lo que de antemano, te pido los dispensés; en su momento serán corregidos por tu servidora como parte de su evaluación. ¡Muchas gracias por leer!