Redactado por: María Isabel Salinas


Desde pequeña, mis padres me han formado para tener éxito en la vida (creo que es el sueño de la mayoría de los papás), pues primero hay que seguir un procedimiento para cumplirlo, que es estudiar. Siempre he mantenido esa idea específica en mi cabeza de ir a la escuela, luego a la universidad y finalmente trabajar. Lo que no sabía, era cómo iba a ser el ambiente de cada una de estas etapas que mencioné, en donde iba a tener altas y bajas, que con algunos me iba a llevar mejor que con otros, que todos tenemos opiniones y estilos de vida totalmente diferente a las nuestras.En mi caso estuve catorce años en la misma escuela, donde estuve conviviendo con las mismas personas hasta el último día de clases. Estaban los bromistas que se la pasaban “chisteando”, los estudiosos siempre poniendo atención, y claro, los platicones. Tuve experiencias totalmente únicas e inolvidables, como cuando fui con mis amigos de viaje a Francia, donde estuvimos aproximadamente cuatro semanas viviendo como hermanos. Ya en los últimos dos años de escuela, la mayoría de mis amigos ya sabían (o tenían una idea) de lo que iban a estudiar y dónde, conocí todos sus sueños y metas.
Hicimos las últimas tonterías (que probablemente al director nunca se le va a olvidar), disfrutamos al máximo cada día y bueno, nos volvimos más unidos que nunca. Muchos estaban felices por terminar la escuela, pero al mismo tiempo algo tristes y nostálgicos porque cada quien iba a irse por su propio camino. Por lo menos yo, tenía una mezcla de todos esos sentimientos.

Para mí, la universidad fue comenzar desde cero. Tuve que adaptarme a un ambiente totalmente diferente al que ya estaba acostumbrada, hacer nuevos amigos, el cambio de lengua y sistema. En mi caso, yo pasé de tener siete horas de mis clases en francés, todos los días, a tener seis horas de español y con el sistema de evaluación súper diferente al del colegio. No me contaron que por alguna razón, venir a cuatro clases a la “u”, iba a ser tan, pero tan cansado. Tampoco nos dicen las innumerables veces que no dormimos, mejor dicho ¿Qué es dormir?. Y que el tiempo literalmente vuela, sopla, vale oro, que cuatro horas para hacer un trabajo son como dos horas. ¡Ah! y lo difícil que es trabajar en grupo, siempre hay gente que no trabaja o que se hace el que está trabajando, pero en realidad nada que ver y también está mi favorito, el que nunca aparece hasta el día de la presentación. También aprender a tolerar y tratar a las personas que acabamos de conocer, por veces, es realmente complicado. Eventualmente con el transcurso del tiempo podemos aprender en cómo hacerlo y a vivir con ello.

Pienso que la vida se trata de disfrutar cada segundo, que le podemos dar giros inesperados cuantas veces creamos que sean necesarios y que los sueños junto a las metas sí se cumplen, porque hay oportunidades por doquier, ya sean grandes o pequeñas. Y como dijo un poeta español; ‘’Sí es bueno vivir, todavía es mejor soñar y lo mejor de todo, es despertar.’’

Les comparto este video de la canción ‘’ Amazing day’’ por Coldplay, donde distintas personas de diferentes países mandaron un video, capturando momentos increíbles con su celular.


Nota de la Directora Editorial: Es importante hacerte saber que la mayoría de los artículos son redactados por los estudiantes que cursan la materia de “Redacción para medios”, por lo que encontrarás muy posiblemente en su composición, errores de todo tipo.
La exposición de dichos errores es parte también de la experiencia de los muchachos, por lo que de antemano, te pido los dispensés; en su momento serán corregidos por tu servidora como parte de su evaluación. ¡Muchas gracias por leer!