Redactado por: Diana Hernández
Editado por: Isaac Ortíz



Muchas veces cuando se trata de pasiones, sueños o de un simple maquillaje lo intentamos una vez; si nos sale mal tendemos a darnos por vencidos, pero ¡No te dejés derrotar por ello! ¿Qué peor que te quedés sin una ceja?

Una de las anécdotas que mi familia usa para reírse o avergonzarme enfrente del “baby” es “la ceja rasurada de la chiqui.” De pequeña siempre me encantaba travesear el maquillaje de mi mamá, y en una de esas travesuras se me ocurrió la brillante idea de aplicarme sombras de ojo color azul en mi ceja(cosa que jamás se hace), tener 5 años no me ayudaba a saber que existía algo llamado desmaquillante y decidí que la rasuradora iba a ser mi solución; tome una rasuradora que estaba en el baño de visitas ¡Ew!, y me la pase lentamente de principio a fin en mi ceja derecha. Varias horas después, le abrí la puerta a la jefa que venia de trabajar, recuerdo que me quedó viendo fijamente y enloqueció pues el siguiente día era la graduación de kínder de su hija y ella saldría en las fotos de su primera culminación escolar sin la ceja derecha. Esto no me hizo darme por vencida en toda esta vaina del maquillaje, seguía hurgando todo el maquillaje de mi mamá, pero astutamente ella supo que hacer conmigo y decidió meterme a clases de pintura, en su familia habían muchos dotados en el área artística y pensó que eso me haría bien, así no estaría desocupada y no seguiría arruinándole su maquillaje.

Sin ceja pero siempre coqueta.

A medida que iba creciendo me preguntaba dónde iba a llegar con todo esto del arte y la pintura, ya que me encantaba, pero no podía hacerlo “24/7”. Llegó el día que me di cuenta que había algo que me apasionaba y podía realizar. Fue en una clase de pintura, como siempre, las fichitas nos encontrábamos reunidas chambreando mientras pintábamos, créanlo o no pintar acompañado es sumamente divertido. Una de mis amigas chambrosas me pidió ayuda con el maquillaje de uno de sus retratos en acrílico, mientras la ayudaba, todas me decían que porque no lo intentaba en la vida real, si siempre andaba tan bien maquillada y lo hacia excelente.

Muchas de las clases de pintura me dejaban pensando, pero especialmente esa no me la pude sacar de la cabeza. Llegué a mi casa y se lo comenté a mi hermana, la amargadita como siempre me dijo ” te lo dije, pero como nunca me escuchás…”, sin embargo esta vez tenia razón, muchas personas cercanas y queridas me lo habían dicho y no había querido prestarles atención. Me sentía muy emocionada, pues de teorías de profundidad, tonos y luz sabía mucho gracias a la pintura y de rostros digamos que conocía varios, la camada de amigas que tengo no es pequeña. Por primera vez, tenía mis tres variables claves para empezar algo exitoso: Algo que me gusta hacer, algo que puedo hacer y algo que me pagan por hacer. Por cierto, sí Lic. usted me las enseñó.

Volviendo al tema, me encontraba súper emocionada, hasta que como siempre tenía que haber un pelo en la sopa y en este caso era mi mamá, después de haberle arruinado tanto maquillaje y haber botado tanto dinero a la basura, no creía que eso era para mí, y eso solo yo podía cambiarlo. Poder demostrarle a la jefa que esto me apasionaba no iba a ser fácil, pero adivinen…¡Lo logré! Con un poco de esfuerzo y endeudamiento hice de las mías y empecé este “Business”, les contaría más sobre esta experiencia pero eso será en mi otro post. Llevo casi un año en este rollo y ahora mi mamá es mi mano derecha. Si tenés algo que pensás que cumple con estas tres variables ¡Dale viaje!, no olvidés que no hay nada peor que te quedés sin una de tus cejas.

 


Nota de la Directora Editorial: Es importante hacerte saber que la mayoría de los artículos son redactados por los estudiantes que cursan la materia de “Redacción para medios”, por lo que encontrarás muy posiblemente en su composición, errores de todo tipo.
La exposición de dichos errores es parte también de la experiencia de los muchachos, por lo que de antemano, te pido los dispensés; en su momento serán corregidos por tu servidora como parte de su evaluación. ¡Muchas gracias por leer!