Redactado por: Alfredo Aguilera
Editado por: Gislem Rubí Cruz


Antes de comenzar este artículo, quisiera decir que el mundo del cine—el tema que más me apasiona—está conformado por muchas personas, desde los extras hasta el director. Sin embargo, lo más importante para definir si el trabajo de todo el equipo ha sido de agrado, somos nosotros: vos, yo y todo aquel que mire el trabajo final, o sea, los espectadores. Hasta el día de hoy disfruto cada momento que me haga recordar que estoy más cerca de ver una nueva película, porque aunque no lo creamos, cada film que vemos tiene un impacto en nosotros, lo sintamos o no. ¡Quién no disfruta caminar hasta llegar a lo que puede ser una corta o larga fila! Todo para comprar unas divinas palomitas (porque de verdad son divinas), que serán tus acompañantes aunque sea los primeros 20 minutos de película. Una vez que entramos a lo que al principio puede ser una inmensa sala iluminada solo por el destello de las luces en las paredes, y por el reflejo de la pantalla que al inicio sólo da unos anuncios aburridos de Tigo (que conste, no les estoy dando publicidad) #TigoNoMePaga #TigoPagame. Lo bueno empieza cuando la sala se vuelve completamente oscura, quedando solo vos y la película, a menos que vayas con tu “baby” <novia>.

           Descripción gráfica de mí en el cine.

Desde pequeño recuerdo lo mucho que me gustaban las películas; me llamaba la atención la trama de cada una, los escenarios, la música, las actrices y mucho más, pero eso no hace que una película sea buena, en mi opinión, son los diálogos (http://tinyurl.com/klsb5aj). No hay nada mejor que una experiencia cinematográfica en la que estos resaltan más que los tiroteos y las explosiones; también pueden ser ambas a lo Quentin Tarantino, uno de mis directores favoritos, por cierto. Los diálogos son los que enriquecen una obra, como en la primera escena de “Pulp Fiction” la cual lo que comenzó como una plática común y corriente, engloba la trama de la película, y sin mencionar el clásico baile de Uma Thurman con John Travolta en esta misma obra. Hay diálogos que puede que no disfrutes si ves la película con un poco de sueño, pero hay unas que te hacen estar atento a cada palabra y son las que de verdad se disfrutan.

La escena de baile que te saca de la trama de “Pulp Fiction” por dos minutos.

Todos en algún momento tenemos días buenos y días malos y cada quien tiene alguna distracción para ese tipo de situaciones. Mi solución cuando estoy “depre” <depresivo> es ver películas depres, en otras ocasiones una buena película puede alegrar los peores días. Sin importar qué género sea—romántico, comedia, ciencia ficción, no importa para mí—lo que me interesa es que tenga una buena trama y que me deje adicto a ella por un rato, hasta que encuentre una mejor película. Así se repite el ciclo cada vez con un nuevo film, verán que poco a poco conocerán más del cine y le tomaran afecto, que luego necesitaran una dosis diaria de cine.

Cuando recomiendo una película y me dicen que es aburrida.

Muchos te dirán que para saber de cine tenés que ver cine, yo diría que es algo muy cierto. Todavía recuerdo cuando un maestro en la escuela nos ponía películas de Charlie Chaplin cuando terminábamos nuestro trabajo antes de tiempo. Fue impresionante ver las raíces del cine, porque mucho de lo que vemos hoy es gracias a esos personajes, quienes comenzaron alegrando a las personas sin decir ninguna palabra debido a que en esos años el cine era mudo; hasta el día de hoy sus obras se disfrutan de la misma manera.

Uno de los primeros iconos del cine: Charles Chaplin.

Eso es lo bello del cine: apartarse de la realidad durante un tiempo, disfrutar o sufrir la vida de personajes ficticios—ya sea en películas o series—ir al cine a disfrutar los estrenos o esperar a que las pongan en Pelispedia para disfrutarlas desde tu casa a lo incógnito. Sé que no soy el único que queda deprimido después de ver “La Vida es Bella” o con dudas sobre la existencia del ser humano después de ver “Interestelar”. Hay películas que acaban y a la vez, acaban con nosotros. Eso es lo bello del cine, hace real lo ficticio y aunque sea solo por dos horas nos hace sentir en otra realidad.
Les comparto un corto video sobre las mejores tomas en la historia del cine, algunas de las cuales son realmente hermosas, otras con CGI, por sus siglas en inglés “Computer-generated imagery” pero igual de buenas.


Nota de la Directora Editorial: Es importante hacerte saber que la mayoría de los artículos son redactados por los estudiantes que cursan la materia de “Redacción para medios”, por lo que encontrarás muy posiblemente en su composición, errores de todo tipo.
La exposición de dichos errores es parte también de la experiencia de los muchachos, por lo que de antemano, te pido los dispensés; en su momento serán corregidos por tu servidora como parte de su evaluación. ¡Muchas gracias por leer!