Redactado por: Isaac Ortíz
Editado por: Gabriela Amador


Abrí mis párpados lentamente y observando a la ventana de mi cuarto, me encuentro con la triste realidad de que ya es de día y son las seis de la mañana, haciendo cuenta y caso que debo irme para la universidad y así continuar con la rutina diaria estipulada. ¡Sí, yo sé!, más de alguna vez nos pasó; pero te has de estar preguntado por qué les cuento esto. Pues para mí, aquel día fue cuando descubrí algo que me cambiaría mi vida por completo. Al principio me costó, pues no contaba con la práctica y habilidad para realizar dicha actividad en ese instante, pero al final le fui agarrando el hilo hasta que logré la perfección y pude hacer varias derivaciones de esta. La práctica de esta habilidad de la que les voy a contar, me ha servido para hablar en público, entablar conversaciones o simplemente para llamar la atención de las chavas en cualquier lugar. Has de estar pensando muchas cosas, pero solamente sabrás de lo que estoy hablando si continúas conmigo leyendo esta bonita historia.

Así se veía la cara de mis amigos, cuando me escucharon por primera vez.

Aquí es donde comienzo a despejar sus dudas: se trata de las diferentes imitaciones de voces que puedo hacer, incluyendo personajes animados de Walt Disney. El día del que tanto les habló, fue cuando pude conocer cinco nuevas personas—gracias a mis imitaciones—quienes mantenían una cara de asombro al ver la similitud de la voz que representaba en ese instante; fue la de Perro Bermúdez de la Serna, un comentarista deportivo mexicano (reconocido por sus frases que gustan porque usa un lenguaje mixto en sus comentarios) que escuche por primera vez al jugar FIFA. Una de las frases que impactó mi vida fue: “la metió ahí ahí, donde las arañas tejen su nido”, y fue con la que me di a conocer entre la mayoría de mis amigos. Tiempo después veía como más personas se acercaban a mí, impresionadas por el talento innato que pude descubrir en ese momento. Hoy en día me apasiona poder hacer sonreír a una persona que se encuentra abrumada en algún momento de su vida, o ayudarle a cambiar el chip por lo menos un rato, por uno de felicidad.

¡Y muy perrona!

Déjenme contarles lo que pasó el día que cumplí 15 años: hice una apuesta y tenía que llegarle a una chava; sabiendo que era eso o hacerme la rapa (cortarme todo el pelo). Aun así estaba muy seguro de mí mismo y el reto solo era hablarle esperando que ella respondiera con un beso en la mejilla. Lo que mis amigos no sabían, era que a las mujeres les encanta el talento que poseo (la imitación de voces). Así fue como pude acercarme aquella chava y realizar una de las voces que había practicado con anticipación y era la del dibujo animado Stich, quien es famoso por su frase: “Ohana significa familia. Y tu familia nunca te abandona, ni te olvida”. Con tan solo decir eso, con la misma voz, bien peinadito y un “chicle” Winter Fresh, fue como pude llegar a ese bombón aquel día, agregando un abrazo que no estaba incluido en la apuesta. Si mi “girlfriend” estuviera leyendo esto, fijo me tiraría de un quinto piso, me revive y me vuelve a tirar por lo menos unas dos veces más, pero solo esas porque sé que muy en el fondo ella me quiere.

Siempre serás mi secreto Stich.

Al final, con en el transcurso del tiempo, mi caja fónica ya me permitía generar otros tipos de personajes, incluyendo: Mickey Mouse, Pato Donald, Piolín y otros, sorprendiéndome inmediatamente al saber que tenía más voces para mi colección. Sin más rodeos, la moraleja de aquí es que en la vida todos tenemos talentos innatos, pero cada persona es responsable del uso que les da; todos somos útiles para algo en esta vida, pero más hermoso es saber en qué eres bueno. Aquí les dejaré un pequeño video hecho por su servidor, dónde aparezco realizando las diferentes voces mencionadas antes.


Nota de la Directora Editorial: Es importante hacerte saber que la mayoría de los artículos son redactados por los estudiantes que cursan la materia de “Redacción para medios”, por lo que encontrarás muy posiblemente en su composición, errores de todo tipo.
La exposición de dichos errores es parte también de la experiencia de los muchachos, por lo que de antemano, te pido los dispensés; en su momento serán corregidos por tu servidora como parte de su evaluación. ¡Muchas gracias por leer!