Redactado por: Idalia Zúniga
Redactado por: Natalia Venegas


 

Estaba lista para comenzar mi aventura. 1

Una de las cosas que más amo en la vida es viajar. El viaje de mis sueños estaba a punto de hacerse realidad, después de tres largos años en los que mi hermana y su familia se habían ido a vivir a Bélgica, por fin iría a visitarlos.
La cuenta regresiva en mi celular llegaba a su fin, mis maletas listas desde una semana antes mostraban la emoción que sentía, era inexplicable. El día que tanto había anhelado llegó; 10 horas de vuelo, maletas pesadas (con todos los encargos que mis papas le mandaban a mi hermana) y una niñita de cuatro años sentada a mi lado hablando sin parar, era lo que me esperaba en el trayecto, pero nada de eso me importó, porque mi alegría era tanta que el tiempo pasó volando ¡Literal!

               Así me sentía de emocionada. 1

Me asomé a la ventana y ahí estaba la ciudad que sería mi hogar por los próximos tres meses. Aún sin creerlo, bajé del avión, recogí mis maletas y salí a reencontrarme con mi familia que tanto extrañaba.
En este punto, probablemente pensás que te voy a contar sobre las historias increíbles que viví, y si lo hiciera, posiblemente necesitaría unas cuantas publicaciones más. Pero no, prefiero contarte sobre algunas de las aventuras y retos que enfrenté durante el viaje.

Llegamos a la ciudad que más quería conocer, Paris, la ciudad del amor. Entre monumentos increíbles, comida francesa y lugares por descubrir, se nos pasó el tiempo y cuando nos dimos cuenta ya eran las 11:50 p.m., la estación del metro cerraba a media noche, corrimos como nunca, pero no llegamos a tiempo. La pregunta del millón era: ¿Cómo íbamos a regresar? Ni siquiera sabíamos cómo llegar al lugar donde nos estábamos quedando, pero como dicen ¨ Preguntando se llega a Roma¨ y no, no llegamos a Roma, llegamos a la casa, dos horas después, pero llegamos.

Minutos antes que nos dejara el tren. 1

En otra de nuestras aventuras decidimos viajar desde Bélgica a Italia en carro, así podríamos hacer varias paradas durante el trayecto y conocer más lugares. Y ¡Claro! como somos unos ¨Aventureros¨, se nos ocurrió la gran idea de acampar cerca de la montaña Mont Blanc o Monte Blanco y como lo dice su nombre, esta bañada de nieve. No sé cuánto bajó la temperatura esa noche, solo sé que me estaba muriendo de frio, tanto así, que me puse toda la ropa que llevaba en mi maleta y dormí empiernada con mi hermana (créanme, eso nunca pasa).

Ahí no termina la historia, regresamos de Italia y continuaba en nuestros planes acampar de nuevo en otro lugar, pero una tormenta nos obligó a cambiar de idea y terminamos durmiendo en el carro; amanecimos amontonados como salchichas y con una tortícolis tremenda.

                                                                  Dormir así valió la pena. 1

Todo eso no nos detuvo, nuestras aventuras en el viejo continente continuaron; terminamos pagando una multa de 150 euros por alquilar bicicletas y no devolverlas a tiempo en Holanda, perdimos las llaves del carro y nos quedamos botados en Alemania por unos días y ni hablar del regreso, llegamos tarde al aeropuerto y como todo buen hondureño, queriendo traer más de lo que cabe, teníamos 20lbs de sobrepeso en las maletas, adiós euros. ¡Un minuto más tarde y nos hubiese dejado el avión!

                     Mi descripción gráfica en ese momento. 1

En fin, puedo seguir contándote todo lo malo que pasó, pero después de todo, esas son las cosas que hicieron de mi viaje una aventura inolvidable. Hoy te puedo asegurar, que tanto las cosas positivas como negativas te harán un viajero con experiencia, con una maleta llena de historias que cambiarán tu vida y tu manera de ver el mundo, para siempre.

 


Nota de la Directora Editorial: Es importante hacerte saber que la mayoría de los artículos son redactados por los estudiantes que cursan la materia de “Redacción para medios”, por lo que encontrarás muy posiblemente en su composición, errores de todo tipo.
La exposición de dichos errores es parte también de la experiencia de los muchachos, por lo que de antemano, te pido los dispensés; en su momento serán corregidos por tu servidora como parte de su evaluación. ¡Muchas gracias por leer!