Publicado por: Diego Cerrato

Editado por: Edgardo Garcia

Creo que de cierta forma, tanto el fútbol como la vida tienen muchas cosas en común. Ambas se disfrutan, se sufren, se lloran por felicidad, se lloran por alegría o tristeza y por obvias razones tanto la vida como en el balompié requieren de cierto esfuerzo. La vida te suma amigos así como el deporte rey lo hace. Todos recordamos las “potras” (partidos de fútbol) en el recreo de la escuela, en donde siempre se disfrutaba jugar aunque sea un rato con nuestros amigos. Cada vez que sonaba el timbre todos salíamos corriendo como locos hacia la cancha del patio y jugábamos con tanta pasión un simple partido que no sobrepasaba más de 20 minutos, era como si la final de la tan soñada UEFA Champions League estuviese en disputa. Aquellos hermosos recuerdos quedaron atrás, pero los llevo dentro de mi corazón, probablemente lo haré por el resto de mi vida.potra

Ese fue el caso de la “MSN”, muchos se preguntarán porque en este artículo me pongo hablar de aquella vieja aplicación de mensajería instantánea que quedó desfasada hace años (extraño enviar zumbidos a las personas cuando no me contestaban). La “MSN” para algunos significa la máxima expresión de futbol, se define para muchos como la delantera más temida para cualquier arquero. Messi, Suarez y Neymar, el exitoso tridente (termino que se usa metafóricamente en el mundo del fútbol para designar la una delantera conformada por tres jugadores) que formó el Barcelona desde la temporada 2014/2015 y que lamentablemente llego a su fin antes de empezar esta temporada 2017/2018. En la primera temporada, la MSN se juntó para sumar la abrumadora cifra de 122 goles (58 de Messi, 39 de Neymar y 25 de Suárez) y repartir 66 asistencias (31 de Messi, 24 de Suárez y 11 de Neymar), que sirvieron para que el equipo consiguiera el triplete (UEFA Champions League, La Liga Española, Copa del Rey) y volviera a hacer historia a nivel de títulos. En el segundo año el trío más poderoso nunca antes visto mejoró su registro y acabó marcando 131 goles (59 de Suárez, 41 de Messi y 31 de Neymar), además de dar 79 asistencias de gol (27 de Neymar, 26 de Messi al igual Suárez) a sus compañeros de equipo, demostrando ser la delantera con mejores números del mundo. La pasada campaña y la que se intuye que será la última con los tres en la plantilla del Barça fue la más floja en cuanto a estadísticas ya que “solo” anotaron 111 goles y también disminuyeron su números de pases de gol que se quedó en los mismos 66 de la primera temporada que en la primera temporada. La MSN se separó debido a que el PSG (Paris Saint-Germain) pagó la cláusula de rescisión de Neymar Da Silva, por un monto total de 222 millones de euros, una cifra que simplemente deja perplejo a cualquiera que escucha esa enorme cantidad de dinero. Messi, Suarez y Neymar eran más que unos simples compañeros de oficio, eran amigos, dentro y fuera de la cancha, tuvieron una unión que conquistó todo. Desde el primer día que jugaron juntos pudimos ver lo que se aproximaba, una clase única del verdadero fútbol. Ganar un triplete es lo que muchos equipos sueñan, pero luego tendrían que despertar y darse cuenta que no son el FC Barcelona y que todo es un sueño para ellos, y más que no tienen la MSN. No sabemos si volveremos a ver una delantera así en la historia. Por todo eso y mucho más, gracias totales a la MSN que ya solo vive en nuestra memoria (y en YouTube).
Se preguntaran porque les escribo acerca de esto, pues a mí me sucedió algo parecido. Jacobo, Juan Marco y yo somos un trío de amigos, solíamos jugar y hacer todos tipos de tonterías juntos, inseparables desde el Jardín de niños. Tuvimos una gran amistad hasta el momento de graduarnos, pues Jacobo y yo decidimos entrar a UNITEC, en cambio Juan Marco tomo un año adicional en la escuela para estudiar en el extranjero. Inicialmente, fue triste para nosotros su partida, pero entendimos que estaba en busca de un desafío en su vida, así que se fue como lo hizo Neymar, en cambio Jacobo y yo nos quedamos, justo como Messi y Suárez.
Sin embargo, aprendí algo muy importante y es que mis amigos seguirán siendo mis amigos, mis hermanos, continuaremos siendo un tridente aunque nos divida un mundo entero, porque las personas pueden alejarse de nuestras vidas pero su legado siempre quedará.