Publicado por: Daniela Matute

Editado por: Carlos Oviedo

 


¿Y si no lo intento? ¿Pero, qué pasaría si lo hago? ¿Estaría bien si decido esto? ¿Cuál es la decisión correcta? ¿Me arriesgo o no? ¿Voy o no? Quizá esto nos lo hemos preguntado muchas veces, incluyéndome; ya sea para comprar algo, decidir si queres estar con una persona, lo que vas a estudiar, incluso lo que vamos a comer, una salida entre amigas, etc. Muchas personas me han dicho que si no arriesgas no lograras nada, otros que es mejor dejar las cosas como están. Pero, repito: ¿Cuál es la decisión correcta?

Más de alguna vez nos hemos sentido así…

Siempre que estamos pasando por algo nuevo, todos estos pensamientos se nos vienen a la mente y nos confunden más. Esto hace que nos limitemos a que hagamos las cosas que queremos, y por eso dejamos todo como está. Les confieso que he sido de las personas que piensan las cosas más de cuatro veces (sin mentirles) para todo y por varias situaciones en las que he estado. Se me ha hecho difícil, hacer algo sin pensarlo y dejarme llevar. He pensado, que quizá es por la manera en que soy. Mi personalidad; alguien tranquila, reservada y que me cuesta demostrar lo que siento o pienso. De hecho, considero que soy muy buena escuchando, es por eso que varias personas se sienten cómodas, al hablarme de lo que les pasa. En fin, he pensado que si cambiara esto, podría arriesgarme más. Pero, realmente no tengo porque cambiar la manera en que soy, si no la manera en que pienso sobre lo que está sucediendo (o sea no pensarlo tanto).

Una vez, hablando con una persona sobre esto me hizo estas preguntas (que por la manera en que me pregunto y el interés que mostro hacia el tema me sentí diferente a cuando la he escuchado de otras personas): ¿Cuál es el miedo? ¿Cuál es el miedo que tenemos para intentar las cosas? Una pregunta tan sencilla, con una respuesta corta, que hasta para eso les aseguro que la pueden pensar bastante antes de responderla. Así como lo hice yo. Entonces, si sucede algo y queremos que pase, ¿Cuál es el temor de seguir adelante con ello? Si nos equivocamos, aprendemos y si todo sale bien, igual lo asimilamos.

Mi cara literalmente al escuchar esas preguntas.

Es interesante como complicamos algo tan sencillo, ya sea por lo que dirán los demás, o por inseguridad. Pero es aún más interesante como una simple conversación puede hacer que cambies la manera en como pensas, que es lo que me sucedió. Después de esa plática, cuando algo se me presenta intento no pensarlo tanto y me siento más segura al decidir. Ahora, les pregunto a ustedes ¿Y entonces? ¿Qué harán ustedes para tomar más riesgos y no darle tantas vueltas al asunto?

 

Les comparto este video de esta canción, que por una extraña razón me motiva.

 

 

 


 

Nota de la Directora Editorial: Es importante hacerte saber que la mayoría de los artículos son redactados por los estudiantes que cursan la materia de “Redacción para medios”, por lo que encontrarás muy posiblemente en su composición, errores de todo tipo.

La exposición de dichos errores es parte también de la experiencia de los muchachos, por lo que de antemano, te pido los dispensés; en su momento serán corregidos por tu servidora como parte de su evaluación. ¡Muchas gracias por leer!